Hola, ¿Qué tal estás?

En el artículo de hoy quiero hablarte de esos días raros o como solemos denominar coloquialmente: ‘Un día de mierda’

Antes de nada, te pongo en contexto un poco.

Tabla de contenidos

Contexto

Este fin de semana ha sido espectacular.

He cumplido con creces mis tres valores TOP:

  1. Familia
  2. Libertad
  3. Amor

El sábado entero y parte del domingo he estado en Cuenca, escalando, bañándome en el río, charlando, disfrutando y riendo mucho con amigos a los que quiero con locura.

Además, el domingo por la tarde quedé con otro amigo en mi casa, que me pidió un favor hace unos meses y al que accedí encantado.

Un amigo suyo se va a casar en Julio y quería grabarle un video para el día de su boda, cantando la canción de “El roce de tu cuerpo” de Platero y tú.

Vaya risas nos echamos grabando la canción. Todavía me estoy riendo. jajajajajaja

Hasta mi hija Mara se unió a nosotros para tocar el timbal y al final terminamos bailando en el salón de mi casa todos. jajajajajajaja Que grande eres ‘Peli’.

Y para terminar, ya por la noche, con la familia para cerrar un fin de semana mágico.

¡¡Pedazo fin de semana!!

Pues bien, me despierto el Lunes y resulta que es un día de esos, digamos, ‘raros’.

En los que te levantas con el pie izquierdo y ya el día va torcido y no sabes ni porqué ni cómo solucionarlo.

¿Puede ser la resaca de un finde perfecto?

¿Cómo puede ser que vengas de estar super arriba emocionalmente y de un día para otro tengas un jarro de agua fría y te vengas tan abajo?

Y dirás,

¿Cómo se pueden evitar estos días raros?

Pues amig@, esto es la vida en sí misma y no se pueden evitar.

Días raros o de mierda los vamos a tener toda la vida.

Lo importante no es cómo evitarlos sino cómo lidiar con ellos. tener las herramientas necesarias para controlarlos y volver a tu equilibrio emocional lo antes posible.

La respuesta que yo he encontrado para volver a ese equilibrio es, estando pleno.

Significado de PLENO para mí:

  • Saber que estoy en el camino correcto aunque a veces tenga dudas o inseguridades.
  • Saber que no necesito estar feliz todos los días. Es una utopía. También tengo días malos pero sé que estoy en el camino que yo he elegido y en el que quiero estar.
  • Saber que estoy con las personas que quiero y me quieren. Las tóxicas fuera.
  • Saber que confío en mí para cuando vengan las adversidades.
  • Saber que tengo una gran autoestima y la cuido constantemente
  • Saber que voy alineado con mis valores. Ahora sí.
  • Agradecer las oportunidades que atraigo con mis acciones y aprovecharlas.
  • Sentirme fluir por la vida
  • Sentir que no voy a contracorriente como iba antes.

Entonces, ahora, cuando tengo esos días, ya no me preocupo mucho.

Sé que son temporales y lo que hago es aceptarlo y ver que puedo aprender de ellos.

Porque es aquí donde se sacan las grandes lecciones de la vida.

Y ojo, uso la palabra aceptar, que es muy diferente a resignarse o darlo por perdido.

Cuando estoy en esos días, me recuerdo a mi mismo cuales son mis sueños y los objetivos que me he propuesto cumplir para alcanzarlos.

Vale Edu,

¿Y cómo se consigue llegar a sentirte pleno?

En mi caso yo uso diariamente estas 7 técnicas:

  1. Neutralizar mi ego
  2. Alejarme del triángulo dramático
  3. Controlar la impulsividad
  4. Usar la herramienta del “No me gusta”
  5. Ser crítico conmigo mismo a través de la Mayéutica de Sócrates
  6. Tener pensamientos positivos
  7. Agradecer todo lo que soy, tengo y me pasa.

Son técnicas que una vez empiezas a usarlas ya no las vas a soltar nunca.

Porque sin ellas me sentiría perdido.

Mira, aquí te dejo un enlace donde te explico estas 7 técnicas al detalle.

Además, puedes escuchar un minuto de audio de cada técnica de forma gratuita si te suscribes.

Anímate, descubre cómo sentirte pleno, neutraliza tus demonios internos y quítate esos días raros rápidamente.

Recuerda: sesión de 30 minutos gratuita

Recuerda que te ofrezco una sesión de 30 minutos gratuita conmigo. Enlace

Quizás con la charla ya encuentres algún recurso para encontrarte mejor.

Aquel que es valiente, es libre – Séneca