Hola, ¿Qué tal estás?

Hoy quiero hablarte del ayuno intermitente y de los 4 beneficios que he notado en mi cuerpo desde que empecé a hacerlo el 30 de Enero de 2021 hasta hoy (22 de Junio de 2021).

 

Tabla de contenidos

Te pongo un poco en contexto:

 

El 29 de Enero de 2021, tuve una vídeo-llamada con mi buen amigo Dani Iraberri (Madrid).

Debido a la pandemia, no habíamos podido quedar y teníamos muchísimas ganas de vernos y hablar de nuestras cosas. ¡¡Así que vivan las tecnologías que nos permitieron vernos!!

En medio de la conversación Dani me dijo que quería contarme una cosa que estaba probando y que le estaba cambiando radicalmente su día a día: El ayuno intermitente.

Yo había oído hablar de este tema pero no tenía ni idea de en que se basaba y, viniendo de Dani, le pedí que me contará con más detalle.

Me comentó todo lo que había leído y visto sobre los beneficios que podía producir este tipo de hábito en el cuerpo, y que él ya estaba empezando a notar.

Una vez acabó de contarme todo, le dije que iba a probarlo. Y que además empezaría a probarlo al día siguiente si seguía con las buenas sensaciones que me había producido al escucharle.

Y lo hago así, digo lo de tomar decisiones al día siguiente, para tener controlada mi impulsividad. Aquí te cuento cómo controlarla  😉

Pues bien, al día siguiente me levanté y, tal como lo había hablado con Dani, no desayuné a la típica hora a la que lo hacía siempre: las 09:00 aproximadamente.

La idea era no comer nada hasta las 12:00. O dicho de otra manera, hacer ayuno 14/10: no comer durante 14 horas y 10 horas donde si puedes comer.

Durante el ayuno, lo que si podía hacer era beber agua y tomar infusiones o café pero sin nada de leche ni azúcar, ya que si lo hacía, el cuerpo se pondría en marcha para hacer la digestión y el ayuno se rompería.

Tengo que deciros que no me costó mucho no tomar nada hasta esa hora y que hay veces que lo he prolongado hasta las 14:00 incluso.

 

El hábito que me he creado es el siguiente:

 

  • Cenar entre las 20:00 y las 21:00
  • Fruta y frutos secos entre 11:30 y 12:00
  • Comida a las 15:00
  • Merienda de fruta 18:00 (no siempre meriendo)

En las comidas y en las cenas, no me corto nada. Me alimento tal y como lo hacia antes y en las mismas cantidades y si tengo más hambre repito. 🙂

Si te fijas, si acabo a las 21:00h. de cenar, y tomo algo a las 12:00h. al día siguiente, estoy dejando descansar al cuerpo 15 horas. Pero esto lo voy variando según marchan los días. No me obsesiono para nada.

Si un día hago 15/9, pues bien.

Que otro día hago 13/11, pues genial.

Que otro sale 16/8, pues perfecto.

Y aquí es donde reside la clave del ayuno intermitente: dejar descansar al cuerpo.

Párate un momento a pensarlo. Desde que nos levantamos hasta que nos acostamos, estamos todo el día dando caña al cuerpo con la digestión. 

No paramos de comer en todo el día y nuestro sistema digestivo no para de trabajar.

 

Entonces, ¿qué es lo que pasa cuando decidimos darle un respiro a nuestro cuerpo?

 

Primer beneficio:

La autofagia

Yoshinori Ohsumi ganó en 2016 el premio Nobel por su investigación sobre la autofagia. 

Puedes leer muchos artículos sobre este señor y sobre su investigación en internet pero yo te lo voy a resumir muy rápidamente y de forma muy sencilla. 

Las células, al igual que un ser humano, tienen sus propias funciones o misiones que cumplir. Si dejamos a estas células descansar, una vez hayan cumplido su misión, estas empiezan a realizar otras misiones como son la autofagia: mecanismo natural de regeneración que ocurre en nuestro cuerpo a nivel celular.

Dicho de otra manera, nuestras células se regeneran ellas solitas si las dejamos descansar y este descanso se lo proporcionamos con el ayuno. 

Estos son algunos de los beneficios de la autofagia:

  • Previene enfermedades como el Alzheimer, la demencia o el Parkinson, 
  • Refuerza el sistema autoinmune, 
  • Previene la diabetes tipo II y la pérdida de sensibilidad a la insulina.
  • Controla los niveles de insulina y azúcar en sangre.
  • Estimula la hormona del crecimiento y preserva la masa muscular y la densidad ósea.
  • Protege y recupera la microbiota intestinal.
  • Promueve la longevidad para poder vivir más y mejor y aumenta la proteína de la juventud, reduciendo la mortalidad.
  • Ayuda en la lucha contra el cáncer. Ya que, la autofagia, fortalece las células sanas y debilita las malas.
  • Reduce la obesidad y controla el aumento de peso. 
  • Reduce los triglicéridos y mejora el perfil lipídico.
  • Mejora la presión arterial.
  • Reduce los indicadores de inflamación.

En este artículo, no voy a entrar más al detalle, pero te invito a que descubras más sobre la autofagia ya que es muy muy interesante.

 

Segundo beneficio:

Mejora la concentración y la lucidez mental

Esto lo empecé a notar muy rápidamente. 

Antes, cuando terminaba de desayunar a las 09:00,  y quería ponerme con Evorumbo, me costaba muchísimo concentrarme. Te hablo de veces que hasta que no pasaban 20 minutos, no conseguía arrancar la máquina y después, la sensación que tenía era de no aprovechar bien mi tiempo. Como que, por ejemplo, había estado 4 horas en mi proyecto pero productivas, habían sido la mitad.

Ahora, me siento y en 1-2 minutos estoy a full. Es como si le diera a un botón de ‘ON’ y en dos minutos tengo ya velocidad de crucero metal. Es increíble. Ya solo por esto, te invito a que lo pruebes.

 

Tercer beneficio:

Aumenta los niveles de energía.

Esto lo noto en mi día a día y también en los deportes. 

En el día a día no tengo ese cansancio que solía experimentar después de comer y por las tardes.

Y en el deporte, estoy como un torete. Me encuentro muy fuerte. 

Pero Edu, ¿Haces deporte por las mañanas sin desayunar? Si. Yo sigo con el hábito de horarios que te he indicado más arriba y me voy a escalar o a jugar al pádel sin desayunar y sin ningún problema. Luego a las 12:00, si puedo, me tomo mi fruta y mis frutos secos y listo. Aunque a veces me salto también este desayuno porque sigo escalando o jugando al pádel y no puedo parar. Pero son pocas veces las que me lo salto.

Si me escuchara mi madre se llevaría las manos a la cabeza y me diría: “Ay hijo, madre mía, ¿pero cómo te vas a ir sin desayunar?”

¿Y por qué no? Tenemos que ser autocríticos y saber escuchar a nuestro cuerpo. Tenemos creencias arraigadas de nuestra sociedad y nuestra familia que nos han dicho siempre que hay que hacer A, B y C ¿Y qué pasa si un día decido no hacer A? Pues la respuesta es que nunca pasa nada. 

Creo que a mi no me ha costado empezar con el ayuno porque la mayoría de los días desayunaba sin hambre. Lo digo en serio. Al final desayunaba si, pero porque como siempre me han dicho que hay que desayunar pues yo lo hacía sin rechistar.

Ahora ya llevo 5 meses haciendo el ayuno y sólo te puedo decir que juego mejor que nunca al pádel y escalando tengo una tranquilidad mental y una fuerza que no tenía antes. 

Es increíble. Bendito ayuno!!!

 

Cuarto beneficio:

Calidad de sueño.

Y te preguntarás ¿qué tiene que ver la velocidad con el tocino?

Yo no soy ni científico ni te puedo dar una respuesta técnica a este cuarto beneficio.

Sólo sé que antes no dormía nada bien, y ahora duermo como no lo hacía en mucho tiempo. Vamos, duermo como un niño. 🙂

Antes me iba a la cama super cansado, me dormía y a la hora me despertaba y ya todo me molestaba. No conseguía volver a dormir ni me dejaba dormir.

Quiero dejarte de forma muy clara que para mi este beneficio me ha dado la vida. 

Ya no sabía qué hacer, incluso la mitad de los días me iba a dormir al salón para no molestar a mi pareja. Pobre, no hay nada peor que un cansino como yo dando vueltas en la cama porque no conseguía dormirse

Además, esto fue muy rápido también. Empecé a hacer el ayuno y de repente era como: “Oye, esta noche no me he despertado. He dormido del tirón, ¿cómo es posible? ¿En serio va a ser por el ayuno?”

Tener calidad de sueño, al final, se ha transformado en tener calidad de vida en el día a día. Y madre mía que cambio.

 

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MUY IMPORTANTE:

 

  1. Quiero dejar bien claro que practico el ayuno intermitente, única y exclusivamente, por los beneficios que te acabo de comentar y que en ningún caso lo hago como una dieta. NO QUIERO ADELGAZAR. Quien quiera hacerlo por este propósito me parece estupendo. En mi caso, sólo lo hago por los beneficios indicados más arriba.
  1. También quiero dejar claro que no soy nada radical con respecto a los horarios que me he puesto o a si un día me tengo que saltar el ayuno. Me explico.. Si un día, por las circunstancias X me apetece desayunar, pues desayuno y fuera. O si un día he quedado con amigos y hay que cenar a las 23:00, pues se cena a las 23:00. No tengo ningún problema. Repito, no soy radical y creo que eso lo hace más fácil.
  1. Recordarte que todo lo que te he contado es siempre desde mi punto de vista. Yo no tengo ninguna verdad absoluta. Así que no me hagas ni caso y prueba y experimenta por tu lado todo lo que puedas y quieras.
  1. Este es un blog donde yo plasmo mis pensamientos, ideas, experiencias, resultados, pruebas, errores, oportunidades, relaciones, conocimientos, etc.
  1. Tu eres responsable de lo que quieras hacer después de leer este artículo. 😉